
Quizás el título suene a demágogico, pero demagógico es oirselo a nuestros políticos cuando día a día el ciudadano normal lee la prensa u observa las noticias en Televisión. El día de hoy es prolífico en estas noticias.
"El reo islamista que cumple condena en la prisión asturiana de Villabona y que esta semana fue interrogado por la Policía por su presunta vinculación con la célula terrorista desmantelada el pasado lunes, Abbelkrim Benesmail, agredió anteayer a un policía en las instalaciones penitenciarias mientras se preparaba su traslado a Madrid para declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Según fuentes próximas a la institución penitenciaria, el reo propinó un cabezazo a uno de los policías que le custodiaban, lo que le produjo una fractura nasal."
"Los sindicatos de prisiones manifestaron ayer su queja por la masificación de las cárceles españolas. Un problema que se ve agravado por el incremento de presos extranjeros, entre los que se llegan a formar grupos islamistas."
"Cada vez son más frecuentes casos como el de la prisión provincial de Alhaurín de la Torre, en Málaga. Los sindicatos de este centro penitenciario alertaron ayer de la existencia de conflictos en uno de los módulos con mayoría islamista en coincidencia con la festividad del Ramadám. De esta manera, los presos «se aprovechan interesadamente de las reivindicaciones religiosas con fines extorsionadores». Este es sólo uno de los casos que habría que sumar a las prisiones de Topas, en Salamanca, y A Lama, en la provincia de Pontevedra."
Una noticia de esas que crean indignación, una indignación por la impotencia de no poder denunciar públicamente lo obvio de lo que tenemos que sufrir los ciudadanos de este País. ¿Como se pueden dar estas noticias y quedarse uno tan ancho? ¿Como pueden los dirigentes de este país hablar aun hoy de reinserción y desvinculación de la criminalidad con la inmigración?
La Guardia Civil en Asturies tiene documentos en los que ya en 1991 se muestran los planes de grupos islamistas con respecto a España y sus reclamaciones históricas. Entonces y ahora nosotros denunciamos el peligro de la permisividad al abrir nuestras fronteras y entonces y ahora los medios de comunicación ironizan sobre nuestro "fanatismo" y nuestras "demagogias" caracterizadas por una presunta Xenofobia.
Lo más doloroso de estos absurdos mediáticos es ver que después de unas bombas, unos cientos de muertos y la presencia de grupos radicales islámicos en nuestro país, la mofa por nuestras denuncias aún sigue y la sociedad las secunda.
Somos un país tan triste que el asesinato de más de 100 personas en un atentado terrorista contra nuestro Pueblo ocasiona la culpabilización de nuestro propio pueblo y es resarcido en el Circo de las Elecciones.
¿Acaso esos millones de nuevos votantes que apoyaron al PSOE creen que han solucionado algo? ¿o más bien han castigado a un grupo político, sin votar por una solución política, que es lo que de verdad necesitamos?
La mediatización y el bajo nivel político y cultural del pueblo Español es tan triste que hemos llegado al nivel de que tras un atentado busquemos culpables en nuestra propia sociedad y cerremos los ojos ante el peligro real. Las actuaciones políticas tienen su parte de culpa, es cierto, pero negar el odio islamista por nuestro pueblo, el radicalismo de algunos grupos en cuanto a su visión reclamatoria de Al-Andalus, y los niveles de inmigración islámica que se asientan en nuestro país es ser ciego o un cínico.
Pero más patético aún es renunciar a la solución real del problema mediante la justa deportación de los "ENEMIGOS" de nuestro pueblo. Y escribo ENEMIGOS con mayúsculas para que la gente analice bien tal palabra. No estamos tratando con simples delincuentes, no estamos tratando con el simple problema de la inmigración, estamos hablando de que un tanto por ciento grande de esa inmigración se han declarado Enemigos de nuestro pueblo y no solo eso, sino que se han atrevido a atacarnos en nuestra sagrada tierra Europea sin que ni la sociedad ni nuestros representantes políticos hayan denunciado, protestado o lo más obvio, actuado en modo alguno contra el Enemigo.
¿Cuando despertaremos del profundo sueño en que nos ha encerrado el poder mediático de la democracia?
Munin
diariodemunin@hotmail.com
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